Top Superior

Volver a ser niños para seguir creciendo

cualidadesninos

Se supone que en la vida dejamos de ser niños y pasamos a ser adultos, algo que se ve siempre como una evolución propia de los seres vivos, pero realmente ¿Hasta qué punto es así? Hay algo que no se puede negar, y es que todos los que somos adultos hemos sido niños en algún momento de nuestras vidas. Durante  esa transición hemos perdido cualidades, ya sea por el sistema educativo o por el camino de la vida, que realmente son necesarias para seguir creciendo como personas.

Este último mes de mi vida, por cuestiones de reformas en casa, he pasado mucho más tiempo de lo normal con mi sobrino de apenas 3 años y medio. Fijarme en como ve el mundo, en como juega y cómo hace las cosas me ha hecho recapacitar y darme cuenta de algo importantísimo:

Hay que volver a ser niños para seguir creciendo.

  • Los niños son inmunes al fracaso. Cuando un niño aprende a caminar, se cae una y otra vez, pero… ¿Alguien conoce a algún adulto que no camina porque cuando era pequeño se cayó? Todos, absolutamente todos los niños, cada vez que caen se levantan, sin rendirse nunca, con el único objetivo de lograr caminar. Seguro que la primera vez que se proponen llegar a andar debe parecer algo imposible… ¿Llegar a correr? Una utopía. Pero caen, caen y caen y siguen levantándose continuamente hasta dar sus primeros pasos.
  • Los niños son curiosos por naturaleza. “¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?” Los niños pequeños no dejan de preguntarse el porqué de todo a su alrededor. A veces pueden llegar a parecer extremadamente pesados, pero lo que están haciendo es recabar información para crear conexiones y aprender. Los adultos en una gran parte van perdiendo el interés por aprender cosas nuevas, por saber más, y eso es precisamente lo que hace que una persona deje de evolucionar. Al ritmo que evoluciona todo hoy en día es necesario estar al día y adaptarse a los cambios con velocidad porque el mundo gira más rápido que nunca. ¿Quién crees que tiene más conocimientos, un niño de 3 años o uno de 6? ¿Es obvio no? ¿Y un adulto de 30 o de 36? Aquí ya no puedes responder con seguridad y esto se debe a que a partir de cierta edad se pierde el ansia de aprender. No dejes de aprender nunca.
  • Los niños son atrevidos, no tienen vergüenza ni miedo a fracasar. ¿Has visto algún niño que decida no hablar nada hasta que sepa hacerlo perfectamente? Los niños se lanzan a hablar, se les entienda o no, ya lograrán con la práctica mejorar y hacerse entender cada día mejor. A los adultos nos falta muchas veces valor, ¿Qué pensarán de nosotros? ¿Qué ocurrirá si no lo logro? ¡Inténtalo!
  • A los niños les gusta experimentar. ¿Cuántas veces has escuchado a un padre decir aquello de “no corras que te vas a caer”? Muchas, ¿verdad? Pero todos los niños acaban corriendo, algunas veces se caen y otras no, pero son cosas que necesitan experimentar. A los niños les gusta tocar, probar todo lo nuevo que pasa por delante de sus ojos. Se ensucian, se manchan, se hacen daño, pero siempre vale la pena. ¿Cuánto hace que no pruebas algo nuevo?
  • Los niños son creativos. Cuando están jugando se inventan mil y una historias, les hace falta poco más que un muñeco y cualquier caja se convierte en un castillo, un sofá en unas montañas y una mesa en una pista de carreras. La imaginación de los niños llega a lugares insospechados, pero poco a poco vamos perdiéndola y entrando en la rutina de la vida. La creatividad es aplicable a cualquier situación de nuestro día a día, la creatividad te permite tomar diferentes perspectivas y resolver problemas de maneras diferentes. Es una de las cualidades más solicitadas por las empresas pero curiosamente de las que menos se desarrollan en los estudios enfocados al mundo laboral.

Estas son cinco cualidades que hemos perdido en mayor o menos medida en nuestra transición de la niñez a ser adultos. ¿Quieres seguir creciendo como persona? Pues no te olvides de ellas y continúa desarrollándolas siempre.

Si te ha gustado, comparte.

Comentarios cerrados